La excedencia para el cuidado de hijos

La Ley 40/2003, de 18 de noviembre, ha ampliado a quince o a dieciocho meses el periodo considerado como de cotización efectiva, para las familias numerosas de categoría general o especialLos poderes públicos se esfuerzan por arbitrar medidas para que los trabajadores compaginen sus obligaciones familiares y laborales. En el derecho social comunitario, la Directiva 96/34/CE del Consejo, de 3 de junio de 1996, recoge el Acuerdo marco sobre el permiso parental celebrado por la UNICE, el CEEP y la CES. De igual modo, el artículo 33 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, de 2000, garantiza la protección de la familia en los planos jurídico, económico y social, y establece que, con el fin de poder conciliar la vida familiar y la vida profesional, toda persona tiene derecho a ser protegida contra cualquier despido por una causa relacionada con la maternidad, así como el derecho a un permiso pagado por maternidad y a un permiso parental con motivo del nacimiento o de la adopción de un niño. Ya en nuestro derecho, el artículo 39 de la Constitución Española dispone que los poderes públicos deben asegurar la protección social, económica y jurídica de la familia. El desarrollo de la normativa comunitaria se llevó a cabo por medio de la Ley 39/1999, de 5 de noviembre, de conciliación de la vida familiar y laboral de las personas trabajadoras. La excedencia por cuidado de hijos permite prorrogar el tiempo dedicado al cuidado del hijo, una vez finalizados los periodos de descaso por maternidad y las licencias parentales. Mediante la excedencia, se produce una suspensión –no una extinción- de la relación laboral. Y, para que el trabajador tenga un interés real en pedirla, el ordenamiento le reconoce un derecho de reserva del puesto de trabajo. De este modo, el régimen jurídico de la excedencia por cuidado de hijos se asimila, en gran parte, al propio de la excedencia forzosa. Esta última lleva implícita la reserva del puesto de trabajo, de modo que el reingreso se produce de forma automática, cuando finaliza la causa de suspensión. Desde que se aprobó el Estatuto de los Trabajadores, en 1980, el régimen jurídico de la excedencia por cuidado de hijos ha sufrido varias reformas. Así, por ejemplo, las Leyes 39/1999 y 51/2003 han extendido la excedencia al cuidado de familiares. 1. TITULARIDAD Y DURACIÓN DE LA EXCEDENCIA De acuerdo con el artículo 46.3 del Estatuto de los Trabajadores, el padre o la madre tienen derecho a un excedencia, por un periodo no superior a tres años, para atender al cuidado del hijo, tanto lo sea por naturaleza como por adopción o acogimiento, permanente o preadoptivo. La titularidad se reconoce como un derecho individual de los trabajadores, hombres o mujeres. Tras el nacimiento, adopción o acogimiento de un hijo, puede producirse una concurrencia de derechos entre el padre y la madre. La ley contempla tan sólo la hipótesis de que trabajen en la misma empresa. En tal caso, y a falta de acuerdo entre ellos, el empresario determinará quién puede ejercitar el derecho. El empresario puede limitar el ejercicio simultáneo, pero no sucesivo, por razones justificadas de funcionamiento de la empresa. La apreciación de tales razones queda a la discrecionalidad, no a la arbitrariedad, del empresario. Nada prevé la ley para el caso de que el padre y la madre trabajen en empresas distintas. Podría, pues, pensarse que ambos pueden solicitar la excedencia sin limitación alguna y de forma simultánea. Aun así, algunos autores han propuesto, como más razonable, el criterio de que los titulares pueden hacer uso del derecho a la excedencia de forma sucesiva, cuando el derecho lo genere un mismo causante, y de forma simultánea o sucesiva, cuando sean distintos los causantes. Los tres años comienzan a contar desde el nacimiento o la resolución judicial o administrativa. La excedencia no tiene por qué pedirse inmediatamente después del nacimiento; pero, si se solicita más tarde, la duración máxima será menor (STSJ de Andalucía de 14 de julio de 1994, Ar. 3113). Cada hijo da derecho a un nuevo periodo de excedencia, que pone fin al que, en su caso, se venga disfrutando. La ley establece un límite máximo

Ni moderno ni laico

En derechos humanos, a veces lo ‘moderno’ es una vuelta al pasado. Sencillamente, se puede avanzar o retroceder. Los logros históricos hay que mantenerlos vivos.

El calificativo “moderno” es muy apreciado. Viene a ser sinónimo de ser actual, que es un valor apreciado en el momento en que se vive, que está de moda. En cuestiones accesorias, se le puede otorgar un valor en sí mismo, aunque no obligatorio (los pantalones acampanados de hace tres décadas, las melenas en los varones o el piercing son lo que son, y hay que relativizar su vigencia).


 


En cuestiones que atañen a los derechos humanos, como ya sabemos que la humanidad ha tenido avances y retrocesos, a veces lo moderno es una vuelta al pasado, o simplemente algunos dictan lo que es moderno, etiquetando como tal una postura que tal vez es anticuada e incluso no mayoritaria. Sencillamente, se puede avanzar o retroceder. Los logros históricos, auténticos “hitos”, hay que mantenerlos vivos, porque son un tesoro: de lo contrario, hasta los propios “tesoros” habría que destruirlos, porque son del pasado.


 


Con el término “laico” el margen de acepciones, de especialistas y en el pueblo liso y llano, es muy amplio y más confuso. Un laico – término procedente del griego, que significa “pueblo”- es lo distinto a “clérigo”. Un laico trabaja, come, se divierte, puede practicar la religión que asuma, y no deja de serlo en ninguna de esas situaciones, que es muy laical. El ámbito religioso abarca a todos los hombres: los animales no tienen religión. Lo que es exclusivo de los clérigos no es laical. Es laical respetar las manifestaciones religiosas. Eliminar lo religioso es “laicismo”, intolerancia violenta, sea física, verbal o legal.


 


Es preocupante, sin embargo, que muchas personas se sienten indefensas cuando otros etiquetan como “moderno” o “laical” lo que estiman oportuno, y se paralizan, perplejos y aturdidos, sin capacidad de reacción. Empiezan por seguir viviendo lo que estiman adecuado pero a escondidas, y acaban no viviendo –ni mucho menos defendiendo en público- lo que hacía un tiempo vivían con convicción. Esto sucede cuando se carece de raíces, de formación, y por desgracia está sucediendo en España ante la ofensiva del Gobierno socialista en materias de moral natural.


 


Debe ser por el conocido refrán de “dime de qué presumes y te diré de qué careces”, pero es que se vuelve a demostrar bastante cierto después de que Rodríguez Zapatero anunciara leyes modernas, laicas y que iba a acabar con todo lo carca. Una y otra vez, veo que encabeza un Gobierno que no es moderno ni laico, y por tanto muy carca, anticuado.


Nuevas reacciones contra la agilización del divorcio en España

Asociaciones familiares y la Iglesia rechazan la aprobación en Consejo de Ministros del anteproyecto de ley que reduce a la mínima expresión el tiempo de espera para divorciarse


Con la nueva ley que el Gobierno aprobó el pasado viernes, 17 de septiembre, el divorcio podrá lograrse en 10 días desde el momento en que se incorporen a la reforma legal los juicios rápidos civiles. De esta manera, divorciarse será más expeditivo que casarse, dado que este proceso requiere de 4 meses para formalizarse. Además, la decisión del Gobierno socialista priva a todas las parejas que se separan de la oportunidad de reconciliarse antes de llegar a la separación definitiva. Éstos y otros aspectos han sido repetidamente criticados por diversas entidades y asociaciones familiares. Nuevas reacciones se siguen produciendo en este sentido y, así, el Foro Español de la Familia (FEF) se ha manifestado en contra de la reforma de la Ley del Divorcio, que considera “un desprecio total” a la familia y una equiparación de ésta con las parejas de hecho. Por su parte, la Asociación de Mujeres Separadas y Divorciadas se ha mostrado contraria a una ley que “no puede ser peor”, sobre todo en lo referente a la posibilidad de regular la guarda y custodia compartida de los hijos. También la Iglesia critica al Gobierno de Zapatero por su polémica decisión. La Conferencia Episcopal Española (CEE) ha declarado que con esta ley “muy probablemente lo que vendrá serán más divorcios y más sufrimiento”.


 


Sin escuchar a la familia

 


El FEF, que agrupa a 5.000 asociaciones y confederaciones españolas, ha señalado que según el borrador elaborado por los socialistas, el matrimonio pasará a ser “el contrato menos protegido por el Derecho, al poderse disolver en tres meses por voluntad de uno sólo de los contrayentes”. El Foro lamenta “profundamente que el Gobierno haya dado este paso arbitrario, sin oír a las organizaciones sociales y representativas de las familias españolas a través de la solicitada Mesa de Diálogo”. El FEF confía en que en el trámite parlamentario se pueda corregir una iniciativa “esencialmente negativa y perjudicial de forma que no llegue a aprobarse”. El portavoz del Foro, Benigno Blanco, ha afirmado que “un contrato que se puede romper unilateralmente por una de las partes a los tres meses sin que concurra ninguna causa más que la voluntad de no cumplirlo, no sólo no tiene nada que ver con algo tan serio para las personas como el matrimonio, sino que no puede llamarse ni siquiera contrato… ¿alguien alquilaría un piso si supiera que el arrendador a los tres meses de firmar el contrato puede reclamarle que abandone la casa en cualquier momento?


 


Contra la custodia compartida

 


La presidenta de la Asociación de Mujeres Separadas y Divorciadas, Ana Ma

Asociaciones católicas creen que se ataca a la familia

El presidente de Avafam remarcó que en algunos aspectos tiene la sensación de que el Gobierno “olvida a la familia” y recordó la necesidad de “dialogar para llegar al consenso en este tipo de cuestiones”.Varias asociaciones católicas valencianas han mostrado su rechazo al proyecto de reforma de la ley del Divorcio, por considerar que facilita las rupturas matrimoniales y perjudica a la familia.

El presidente de la Asociación Valenciana de Familias Numerosas, Antonio Valldecabres, destacó que este cambio “agiliza los trámites para los divorcios y elimina la posibilidad de reconciliación”. Para Valldecabres, “los niños vuelven a ser los grandes perjudicados” de este cambio y recordó que es fundamental tener presente “el derecho de los hijos a tener unos padres”.
La especialista en derecho de familia y miembro de la Asociación de Juristas Católicos de la Comunidad Valenciana, Carmen Sopena, destacó que se oponen a la reforma que ha aprobado el Gobierno “porque se fomenta la mentalidad de divorcio y se daña a la familia”. Para Sopena, “se está olvidando la figura del mediador que es algo que se debería fomentar con personas preparadas”.

El sacerdote Enrique Orquín, impulsor de la Escuela de Novios vinculada al Arzobispado, consideró que la ley dificulta la posibilidad de salvar a un matrimonio porque facilita la ruptura.

FAMILIAS NUMEROSAS: CARNE INDIVIDUAL

ME DA LA IMPRESION DE QUE NO ESTAIS PIDIENDO EL CARNE INDIVIDUAL  QUE DEMUESTRA SER MIEMBRO DE UNA FAMILIA NUMEROSA.


ES MUCHO MAS PRACTICO QUE CADA MIEMBRO DE LA FAMILIA TENGA SU PROPIO CARNE , EN LUGAR DEL TITULO DE FAM NUM


PODEIS OBTENER TODA LA INFORMACION NECESARIA EN EL LINK DISPONIBLE EN NUESTRA PAGINA PRINCIPAL.


SALUDOS


AVG