¿Puede ZP mirar a los ojos a las familias numerosas?

En febrero de 2004, en plena precampaña electoral, el presidente Zapatero fue invitado al Congreso Nacional de Familias Numerosas que se celebró en Santiago de Compostela. Allí reconoció publicamente que los gobiernos socialistas nunca habían velado por nuestras familias y que éramos un bien para la sociedad, se comprometió a apoyarnos si era elegido presidente.

Tras un año de gobierno el Sr. Presidente no ha hecho nada positivo, absolutamente nada, por la familia en general y por las numerosas en particular. Además de querer vaciar de contenido el concepto matrimonio y familia con la asimilación a las uniones de homosexuales, el proyecto de modificación del IRPF es contrario a lo que prometió en Santiago y va a penalizar a las familias numerosas.


Mire usted a los ojos a los padres y madres de familia, mírenos a los ojos y vuelva a repetir lo que dijo en Santiago. Mirenos a los ojos y díganos por qué quiere que seamos ciudadanos de segunda.

La Iglesia defiende la familia frente al matrimonio homosexual del Gobierno español

Horas después del llamamiento de López Trujillo a la objeción de conciencia, Eduardo Martínez Somalo criticó el matrimonio homosexual en presencia del Rey y de los ministros de Justicia, Asuntos Exteriores y Defensa

La aprobación del matrimonio homosexual el pasado jueves 21 de abril en el Congreso de los Diputados, primer trámite parlamentario para la luz verde a la reforma del Código Civil, ha generado críticas desde Madrid hasta el Vaticano, pasando por otros lugares del mundo. La coincidencia de la votación con los días previos a la ceremonia de entronización, que marca el inicio del pontificado de Benedicto XVI, ha hecho que el Gobierno español tenga que escuchar más de cerca algunas valoraciones en defensa del matrimonio real entre hombre y mujer, muchas de ellas procedentes del mismísimo Colegio Cardenalicio. Un ejemplo de ello es el comentario del cardenal camarlengo, el riojano Eduardo Martínez Somalo, quien avisó que “no se puede ir contra el derecho natural y la moral de la persona”. Lo hizo el pasado sábado durante una cena en la que estaban presentes los Reyes Juan Carlos y Sofía y los ministros Juan Fernando López Aguilar (Justicia), Miguel Ángel Moratinos (Exteriores) y José Bono (Defensa).


 


Sólo unas horas antes, el cardenal Alfonso López Trujillo, presidente del Pontificio Consejo para la Familia, había asegurado, en unas declaraciones recogidas por el diario italiano IL CORRIERE DELLA SERA, que “lo que se está haciendo en España, además con una mayoría restringida, es la destrucción de la familia”. Y el mismo domingo, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, defendió el proyecto de ley con esta frase: “Pido a los dirigentes del Partido Popular que miren a los ojos a sus amigos o conocidos que son homosexuales y les digan que son ciudadanos de segunda”. Una vez más, el jefe del ejecutivo confunde trato administrativo desigual (que es práctica habitual, por ejemplo cuando se dice que, para acceder a plazas de policía, hay que medir 1,70) con discriminación.


 


La prensa italiana, mientras tanto, ha puesto estos días en ridículo al Gobierno español. Por ejemplo, califica de “provocación” que Zapatero haya enviado a López Aguilar, el mismo que celebraba el otro día el primer visto bueno parlamentario al matrimonio homosexual besándose con el dirigente socialista y destacado militante del lobby gay Pedro Zerolo. Su imagen ha sido reproducida y, al mismo tiempo, se ha convertido en un motivo de mofa hacia la sociedad española.


 


No es la primera vez que el gabinete socialista de Rodríguez Zapatero recibe críticas de la Iglesia a su proyecto de ruptura antropológica estando presentes algunos de sus miembros. En la intervención de Martínez Somalo durante la cena del sábado, en la que también estuvo presente el líder de la oposición, Mariano Rajoy, entre otros políticos, se comenta que Bono fue el único ministro que aplaudió y que los otros dos, Moratinos y López

NUEVA JUNTA DE GOBIERNO

Tras la Junta Extraordinaria del pasado 14 abril 2005. Se ha renovado la junta de Gobieno

La nueva junta de Gobierno queda compuesta por:


Presidente: D.  Ignacio Peña Ivars Vicepresidente 1º: D. Enrique Manglano Castellary Vicepresidente 2 º: D. Fernando Bosch Cano Secretario: Dª  Teresa Hueso Ballester Tesorero: D. Federico Martínez Lianes Contador: D. Carlos Ferrando Valverde Vocales:1. Dª  Blanca Cotarelo Gómez 2. Dª  Sofia Manglano Castellary 3. D.  Francisco Tarazona Martinez 4. D.  Javier Mandingorra Jiménez            5. Dª  Sara Rivas de Mandingorra


 

:: Zp crea ratoneras de 30m como viviendas sociales

La ministra de Vivienda, María Antonia Trujillo tuvo que responder de la fuerte polémica suscitada ante la posibilidad de incluir en la normativa actual un nuevo tipo de vivienda protegida de sólo 25 ó 30 metros cuadrados. El plan fue criticado duramente por la Organización de Consumidores y Usuarios y por la Asociación de Promotores Constructores de España. Sinsólo de un proyecto en fase de estudio y que ‘la dignidad no se mide en metros cuadrados’, sino en que la vivienda sea adecuada para las necesidades de esos ciudadanos’. En cualquier caso, Trujillo descartó que estos cambios vayan a ser incluidos en el nuevo plan de vivienda, que ya tiene prácticamente ultimado.

La iniciativa lanzada por la ministra de promover viviendas de 25 o 30 metros cuadrados ha abierto un agrio debate sobre si con esa superficie se puede hablar de casas dignas o no. Pero, ¿qué dice la legislación sobre el tamaño mínimo que debe tener una vivienda? Fuentes del Ministerio explicaron ayer a este periódico que aún están en vigor dos reglamentos de 1968 y 1978 que, aunque no establecen superficies mínimas para los inmuebles, sí apuntan unas medidas orientativas sin distinguir entre pisos protegidos o de renta libre.


El reglamento de 1968 habla de las magnitudes que deberían tener las distintas ‘estancias’ de las viviendas y establece en 14 metros cuadrados el tamaño idóneo de los dormitorios. ‘El problema es que varios años más tarde esa competencia fue transferida a las comunidades autónomas y nadie ha caído en la cuenta que esos reglamentos deberían estar hoy derogados’, explican las mismas fuentes.


Tanto el plan elaborado en la última legislatura del PP, todavía hoy vigente, como los planes regionales independientes con que cuentan ya numerosas comunidades establecen sólo las superficies máximas, nunca las mínimas. ‘Las dos únicas condiciones que importan para que una vivienda, nueva o usada, sea calificada como protegida es el tamaño o superficie y el precio, porque en cuanto a la memoria de calidades o equipamientos hoy en día una VPO cuenta con los mismos que una vivienda de renta libre promedio’, asegura un portavoz de una promotora.


Francisco Álvarez Cascos estableció en el plan actual un máximo de 90 metros cuadrados, ampliable a 120 metros para familias numerosas. Si el equipo de Trujillo decide finalmente introducir esta nueva tipología de casas, los expertos consultados sostienen que bastaría con su inclusión en el próximo plan cuatrienal de vivienda, cuya aprobación está prevista para los próximos meses.


Por su parte, la Comunidad de Madrid contempla distintas tipologías de pisos de promoción pública, de los que los más pequeños son los integrantes del plan de vivienda joven, de 70 metros cuadrados, y los más grandes pueden llegar a alcanzar los 150 metros. Pero también los ayuntamientos tienen potestad para decidir, al abordar su planeamiento urbanístico, a partir de qué superficie un inmueble reúne las condiciones mínimas de habitabilidad. El municipio de Barcelona tiene establecida esa cifra en los 40 metros cuadrados, mientras que el Consistorio de Madrid ha estipulado un mínimo de 38 metros.


CC.OO.: No hay que bajar metros, sino precios


La secretaria de Política Social de CC.OO., Pura García, replicó a la ministra de Vivienda, María Antonia Trujillo, que «no sé en cuantos metros cuadrados cabe la dignidad de una persona, pero desde luego el espacio vital requiere más de 25 metros cuadrados». La dirigente del sindicato sostuvo que es una idea «bastante desfortunada», puesto que la solución «no está en bajar los metros, sino en bajar los precios».

JOSÉ RAMÓN LOSANA: «El PSOE quiere reducir la familia a una relación sexual»

ENTREVISTA AL PRESIDENTE DE LA FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE FAMILIAS NUMEROSAS EN ‘LOS DOMINGOS’ DE ABC. El ministro Caldera le ha concedido la Medalla de Oro de la Solidaridad por su batallar con denuedo en pro de la familia. El mayor reconocimiento para un adversario que no cejará hasta que la institución familiar sea cuestión de Estado. Cuando hace poco más de mes y medio le llamé para preguntarle por su postura en el referéndum sobre la Constitución europea -que sería un «no» como una catedral- y le saludé con un ¿qué tal? me contestó: «Muy enfermo, me dan unos meses». Pero su voz no delataba ningún síntoma que se correspondiera con ese diagnóstico fatal. «Sólo queda rezar, esperar un milagro. Y seguir trabajando». Porque con la determinacion de José Ramón Losana, de 54 años, padre de doce hijos y luchador infatigable no puede ni siquiera esa perversa adversidad. Él, que logró que los políticos -especialmente desde la atalaya gubernativa-, se pararan a escuchar la voz de sus representados, ya tiene preparada su penúltima ofensiva: arengar a los 1,1 millones de familias numerosas españolas para un boicot fiscal si el Gobierno lleva a cabo la reforma impositiva que las penaliza. -Quién le iba a decir que serían los socialistas los que le reconocieran tanto desvelo por la familia. -La verdad es que sí. Me hizo mucha ilusión por lo que significa y lo que representa. Siempre he defendido que la familia no es una cosa de izquierdas o de derechas sino un asunto de Estado. Evidentemente, las discrepancias con el PSOE son muy grandes, sobre todo en cuanto al concepto de familia, pero son claras, leales y sin tapujos.Creo que la directora general del ministerio, Amparo Marzal, ha valorado los muchos años que llevo luchando porque la familia numerosa deje estar penalizada y los padres dejemos de ser héroes para poder ejercitar con libertad real el derecho a tener los hijos que nos dé la gana. -¿Qué es «familia» en el siglo XXI? -Lo mismo que en el XVII o el XV. Otra cosa es la manera de vivir esa familia, que ha cambiado a mejor. La familia es esa comunidad de amor entre un hombre y una mujer, hombre y mujer, insisto, abierta a la vida, en donde pueden venir o no los hijos, pero lo normal es que sí, con vocación de perpetuidad. Después, cuando fracasa ese proyecto, surgen nuevas situaciones. Me niego a aceptar y a afirmar que existen nuevos modelos porque familias desestructuradas las ha habido siempre lo mismo que relaciones de personas del mismo sexo que conviven. Lo que hay que defender es a la familia eficaz, la que todo el mundo occidental reconoce, y ya no digo con vínculo matrimonial canónico, sólo faltaba, pero sí con vínculo porque es el que da estabilidad a la sociedad, a los hijos, por el que el Estado puede exigir, y de hecho exige, compromisos de los padres para con los hijos y para los esposos. Lo que no puede pretenderse es ser como un matrimonio pero sin serlo. Y parece que el PSOE tiene muy claro que se considere familia todo aquello que suponga una relación sexual y que al final esa relación puede dar una carta de derechos para tener pensiones y otros beneficios, y no es justo. Una vez le dije al representante de los gays que no podía pretender tener el mismo reconocimiento que yo, entre otras cosas, porque yo aporto doce hijos a la sociedad y él sólo el cariño por su compañero, que yo también tengo por mi mujer. La población es fundamental para el desarrollo económico y social de cualquier país y vemos cómo ahora en Europa los que tienen mayor peso específico son los que tienen más habitantes. Un país viejo como España está condenado al fracaso. -¿Su defensa a ultranza de la familia, tiene que ver más con sus convicciones religiosas o con su concepción de la sociedad? – Sin duda con lo segundo. La familia, insisto, es lo que da estabilidad. Si España no hubiera tenido una estructura familiar jamás hubiera podido soportar esas tasas tan altas de paro. En España la familia es la institución más valorada y yo añado, «y la más descuidada». El presidente del Gobierno, tra